A R G U M E N T O
¿FUE LA MUERTE DEL GRAN HOUDINI UN ASESINATO? ¿POR QUÉ SE QUISO IMPLICAR A SIR ARTHUR CONAN DOYLE?
¿Fueron los espiritistas una secta de embaucadores o los herederos de la Tercera Revelación? ¿Sabía Conan Doyle quién fue Jack el Destripador?
Al otro lado del velo es una singularísima novela de detectives donde el conocido creador de Sherlock Holmes tratará de resolver la misteriosa muerte de su antiguo amigo, el famoso ilusionista Harry Houdini.
Un thriller con dos protagonistas fascinantes, salpicado de magia, espionaje, espiritismo y suspense. Una pugna entre titanes donde lo esencial es invisible a los ojos.
R E S E Ñ A
La forma de narrar del autor es muy cuidada, al punto de introducir alguna que otra palabra que puede ser desconocidas por el lector, como fue mi caso, pero que no impide su lectura ni llega al extremo de ser farragosa.
El narrador es un personaje llamado Woodie, que acompañó durante muchos años a Conan Doyle, como Watson haría con Sherlock. Ahí vemos un guiño al personaje creado por el autor.
En los primeros capítulos, hay varios saltos en el tiempo que nos van mostrando a través de pinceladas el carácter del autor, la relación que tenía con su personaje ficticio y cómo terminó aceptando que este prevaleciese sobre el resto de sus escritos, aunque estuviesen a la altura o fueran muy superiores a este.
Conocemos las proezas de Harry Houdini y cómo llama la atención de Conan Doyle por sus "poderes", al punto de querer reclutarlo para la causa. Al claro debate ya existente entre ciencia e Iglesia se le añade si es posible la compatibilidad de estos dos con el espiritismo, lo cual me recuerda inevitablemente a la película La guerra de las corrientes donde otros dos grandes, Tesla y Edison, luchaban por demostrar cuál era la mejor electricidad, la alterna o la continua. También vemos a cierto personaje histórico que no mencionaré y del que se nos cuenta una anécdota que, pensándolo un poco, podría ser perfectamente la base de inspiración para Perdida de Gillian Flynn.
Acercándonos al meollo de la trama, descubrimos el primer acercamiento entre dos grandes como Doyle y Houdini y sus reticencias a hablar de ciertos temas para no salir a mal. También conocemos la creación del Club de los crímenes, un club de caballeros donde Doyle, entre otros, se reunían a resolver casos misteriosos e indescifrables que les llevarán a entrar en un curioso debate: el asesinato nace o se hace, con interesantes ejemplos de casos reales.
A través de sus páginas, se nos plantean más preguntas de las que ya tenemos y todo parecer seguir a un único culpable, pero gracias al olfato de Doyle, este termina atando cabos y descubriendo la verdad. Sí que es verdad, que el desenlace no me ha convencido porque soy muy purista y me gusta que las pistas nos vayan llevando a la resolución del caso y no el azar, pero bueno.
Al final del libro, se incluye un epílogo del autor donde se nos habla de qué es real y qué ficticio en la novela (lo cual es de agradecer) y cuál fue el final de aquellos personajes que sí existieron.
En resumidas cuentas, sí quieres disfrutar del marco histórico y social en que se vivía en los años 20, así como la vida en detalle de Conan Doyle y, sobre todo Houdini, este es tu libro.



































