Sinopsis
Nunca tuve un amigo, y él fue mi amigo; no tuve más que un vago recuerdo paterno, y él fue mi padre. Nunca había conocido un adulto con quien comunicarme y en quien confiar, y con él , en cambio, me comuniqué a las mil maravillas...Charles había encontrado un hombre extraordinario que se convirtió en su maestro y amigo entrañable.

Comentario personal
Teniendo en cuenta que había visto la película de 1993 donde Mel Gibson daba vida al profesor Justin McCleod, no pude evitar adquirir este libro cuanto antes. Se lee rápidamente, ayer leí unas 80 páginas y hoy mismo me le he terminado. Vamos, que en una tarde os le leeis enseguida.
Lo que debo decir, para los que ya hayan visto la película, es que el final del libro y el de la película, además de algunas otras escenas han sido modificadas y no se parecen en nada. Aunque el final de la película es algo más triste y sufridor, es el que más me gustó. Demostraba que la vida es así de cruda y dura, pero que los sentimientos siempre seguirían estando allí. Por contra, en el libro vemos un final menos duro y más natural. Que la vida sigue su rumbo al igual que la vida de las personas. Siempre hay un motivo para estar en el camino de esa otra persona, para que ella aprenda de nosotros o nosotros de ella, y cuando eso ha ocurrido, los caminos se bifurcan. Tal vez sea demasiado ambigua hablando así pero no quiero chafar a nadie el libro. Odio contar toda la trama porque mucha gente se desilusiona y ya no se atreve a leer el libro.
Que el final no me haya gustado a mí no quiere decir que a vosotros os disguste. Para gustos, los colores. Pero, por supuesto, los que decidáis leer el libro, os aconsejo que veáis la película, me lo agradeceréis. Excelente interpretación tanto del personaje principal (Nick Stahl) como del profesor McCleod (Mel Gibson).
