Autora: Jane Costello
Título: Damas de honor
Romántica Chick-lit
Tapa blanda, 350 páginas
Ediciones Versátil, año 2010
Argumento
Cuatro bodas.
Tres ex novios contrariados.
Dos prótesis mamarias de silicona.
Y un hombre guapísimo…
Cuando falta menos de una hora para que su mejor amiga vaya camino del altar, Evie trata de llevar a cabo la tarea más importante que tiene como dama de honor: dejar a su amiga en el punto de partida.
Aunque las circunstancias no parecen jugar a su favor, al menos su confianza se ve reforzada por sus nuevas prótesis de silicona. Sólo hasta que el deslumbrantemente apuesto Jack las descubre asomando por su vestido. Evie es una periodista vivaz de veintisiete años que tiene los pies en la tierra, que nunca se ha enamorado y que empieza a creer que nunca lo hará. No es de extrañar que, ante la perspectiva de ser dama de honor en un buen número de inminentes bodas, se sienta completamente atemorizada. Sin embargo, cuando Jack comienza a ser una constante en las ceremonias, las cosas sin duda empiezan a ir mejor. Solo que, al descubrir que él sale con la despampanante y egocéntrica Valentina y tener un desafortunado incidente con un vibrador de veinticinco centímetros, no todo sale como Evie había esperado…
Reseña
Quise leer este libro desde que ediciones Versátil lo sacó porque el tema de las bodas en historias románticas da para mucho y variado. Risas aseguradas. Nos encontramos con malentendidos, enredos y toda clase de escenas surrealistas que le pueden pasar a cualquiera pero que nunca pensarías que podrían pasarte a ti.
El argumento, como todos los chick-lit, nos trae una trama un tanto surrealista. La protagonista, Evie Hart, es incapaz de tener novio, ó al menos, uno a largo plazo. Nunca se ha enamorado de nadie y es bastante exigente con los chicos. Pero todo cambia cuando acude como dama de honor a la boda de una de sus amigas.
Al estilo de Cuatro bodas y un funeral, pero sin funeral de por medio, nos encontraremos con las mismas protagonistas en cinco bodas diferentes y en cada una la trama irá versando sobre cada una.
Evie, nuestra protagonista, consigue echar el lazo al apuesto galán, Jack, pero ¿cuánto será capaz de mantenerle a su lado? Su amiga Grace, por su parte, comienza a tener problemas en casa con su marido después de siete años de convivencia, dos niñas y una boda reciente. Charlotte, con la autoestima baja y tímida por su fuerte constitución, decide poner remedio a su problema y tratar de reducir peso. A su vez, Valentina, la chica “pija y superficial” del grupo, decidirá que se casa, aunque todavía no tiene pretendiente. Pero una chica guapa, moderna e inteligente como ella puede conseguir lo que quiera y tal vez lo haga.
Como veis, amigas a cada cual más dispar. Es seguro que eso es lo que interesa leer, pues si todas fueran iguales, no habría historia que contar. Y es que no hay dos chicas iguales al igual que no hay dos bodas iguales. Y si no que se lo cuenten a Evie, que pasará de visitar las Maldivas en la boda de su amiga Georgia a estar en el patio de su antigua casa en la boda de su madre junto a un considerable número de damas de honor con vestidos que nada tienen que ver uno con otro.
La lectura es bastante amena y no se me ha hecho pesada en ningún momento. En ciertos momentos, me ha parecido estar leyendo a Helen Fielding debido a escenas algo absurdas pero bastante divertidas como que el carruaje falle a última hora y la novia acuda a la boda en un coche fúnebre. Con solo decir esto, ya os podéis hacer una idea de la buena pinta que tiene el libro.
Y es que no hay mucho más que contar. El libro no tiene grandes pretensiones. Está escrito para leerlo en una tarde de tirón y echarse unas buenas carcajadas.
