Por fin, he podido terminar de leer El retrato de Dorian Gray. Vi primero la película a pesar de mi costumbre de leer y después ver la versión fílmica.
El libro en general me ha gustado. Se trata de una sátira a la sociedad de la época en la que Oscar Wilde (1854-1900) le tocó vivir y para ello creó a Dorian Gray, un hombre que encarna el mal y su castigo.
En aquella época se llevaba lo políticamente correcto y las buenas formas y cualquier duda hacia la moralidad de una persona hacía que ésta fuera rechazada en todos los círculos de la sociedad, marginada.
Para leer el libro hay que conocer algunos detalles como que Oscar Wilde era homosexual y por ello fue condenado a dos años de trabajos forzados tras ser acusado de "indecencia grave". Esto se ve reflejado en la obra: vemos la atracción que en ciertas partes del libro Dorian siente hacia su amigo lord Henry Wotton y otras personalidades, sin hablar claramente de un sentimiento más allá de la amistad.
También nos encontraremos con algún que otro tema político y fundamentalmente la ética, donde Dorian Gray al principio se cuestiona lo bueno y malo, a lo largo de la obra va despreocupándose de estos conceptos para al final acabar dándose cuenta de su importancia.
Dorian, al principio de la obra, es un adolescente inocente e inconsciente de la importancia de su belleza y juventud. Cuando llega por primera vez a la casa de su abuelo, tras la muerte de este, se da cuenta de ello gracias a sus nuevas amistades, el pintor Basil Hallward y un noble, Henry Wotton. El primero es una persona noble y buena, el segundo es un mujeriego y vividor que le abrirá los ojos a Dorian sobre los placeres de la vida.
Dorian admirará por completo a Henry y cualquier frase que éste diga, Dorian la pondrá también en su boca. El trágico desenlace con su primera amante, una actriz llamada Sybil Vane, no será más que un leve recuerdo horas más tarde y la faceta de vividor de su amigo Henry se quedará corta al lado de la suya.
Debo decir que ha habido partes que me ha costado seguir más que otras, puesto que la escritura de entonces es mucho más compleja a la que estamos acostumbrados a leer estos días. También está que a veces se me hacía un tanto pesado, porque se expandía con las reflexiones y pensamientos de Dorian cuando lo que yo quería leer era la acción, lo siguiente que iba a ocurrir.
Lo que me ha impactado es el realismo que presentaba la escena final. No contaré mucho para no descubrirlo. Sólo diré que el personaje se va dando cuenta, tras haber vivido demasiado, que está harto de la vida y que la apariencia no lo es todo en la vida.
El final del libro es diferente al de la película que se ha proyectado hace poco en las pantallas de los cines. La película ha tenido críticas para todos los gustos. Para mi gusto ha estado bien, pero tal vez lo que ha dado más juego fue la actuación del siempre estupendo Colin Firth. El actor principal, Ben Barnes, ha cumplido a la perfección su papel de guaperas y creído, sin importarle las consecuencias de sus actos.