La sonrisa de las mujeres
Autor: Nicolas Barreau
Título: La sonrisa de las mujeres
Tapa blanda, 268 páginas
Editorial Espasa, 2011
Argumento
En París, de vez en cuando, llueve a cántaros y sopla el viento del norte tan fuerte que parece no haber resquicio donde refugiarse. Como cuando las borrascas llegan al corazón y no sabemos cómo ni dónde esperar a que escampe.
Para Aurélie las casualidades no existen. Una tarde, más triste que nunca, se refugian en una librería y en un libro. Arrebujada en sus páginas, Aurélie reencuentra la sonrisa que creía haber perdido para siempre. Y muchas cosas más.
Reseña
Una 5 como una catedral y es que se trata de un libro mágico, que te atrapa y te hará soñar. Un libro que tiene poesía, y risa, y esperanzas, y amor...Una historia que te hace querer viajar a París para visitar el inexistente restaurante Le Temps des Cerises y los otros tantos lugares verídicos que entretejen la historia de Aurélie y André.
Durante la lectura, me ha evocado momentos de la película Amélie cuando está decidiendo qué hacer y se imagina las diferentes reacciones de su partenaire. También tiene toques de la película Sabrina (la versión de Hepburn) cuando la voz en off describe París. Lo sientes de tal manera mientras lees que desearías estar allí en ese mismo momento.
Un triángulo amoroso entre un escritor inexistente, un editor y una cocinera hará que las cosas más sencillas se vuelvan caóticas. Y es que André quedó prendado nada más ver a Aurélie, la dueña del restaurante Le Temps des Cerises, y la utiliza como protagonista en una estupenda novela que, sin proponérselo, consigue grandes ventas y va a parar a las manos de la musa.
A partir de aquí, las mentiras se harán cada vez más grandes hasta que terminen por ahogar al pobre André. Tendrá que ser ingenioso si quiere conquistar a la guapa Aurélie sin desvelar lo que se esconde tras el escritor, esa red de mentiras que acabarían por separarle de la muchacha.
Los personajes son estupendos porque no son los típicos que solemos leer. Aurélie, por ejemplo, es una mujer que aunque corriente, como le explica en una carta al autor, es perseguida por la policía y termina en una librería, algo que no la pega, pues es más de cocina y no de libros. E incluso ciertas casualidades y paradojas te hacen decir, ¡esto me ha pasado a mí! ó ¡Estaban en la misma sala y no se han visto! ¡Increíble! También le da cierto tono divertido hasta un punto irónico en el momento en que está más hundida y le da más importancia a la cosa más absurda en lugar de a lo importante.
André es un hombre, del que aunque no sabemos mucho de su pasado, vemos que se zambulle demasiado en su trabajo sin dejar tiempo a nada más. Solo su madre le saca de esa realidad para llenarle la cabeza de cotilleos y preocuparse por él.
La visión de Aurélie en su editorial, como en un oasis, le hará hacer todo lo imaginable por hacerla suya. Nos muestra lo que estamos dispuestos a arriesgar cuando alguien nos importa verdaderamente.
En cambio, ella es la expresión personificada de la persona que sufre y sigue exponiendo con el deseo de encontrar algún día la felicidad. Su novio la ha dejado por otra, algo que ella nunca habría previsto ó que simplemente había decidido no ver. Será gracias a su optimismo y su cabezonería que su camino se cruzará con el de André.
Una historia refrescante, que se sale de lo habitual, y que aunque algo previsible en la segunda mitad, te hace desear seguir leyendo solo por las descripciones, comparaciones y símiles que usa en la narración.
Me he llevado una sorpresa cuando al final del libro he encontrado las recetas que se mencionan en el libro para que el propio lector pueda hacerlas y deleitarse. Yo, al menos, me quedo con ellas para hacer más adelante.
Una de las frases que más me gustó, aunque sencilla, fue:
"En París hacía frío y llovía, pero el tiempo no importa cuando se está enamorado".
Otro de los momentos que me han gustado bastante, es cuando una de las secretarias que permanece desapercibida a lo largo del libro, le aconseja al protagonista, en un estado de desesperación en el que no sabe qué hacer, dándole la clave para resolver su problema:
"Cuando se sabe que se ha cometido un error, lo mejor es corregirlo cuanto antes".
Una novela que lleva 8 ediciones no puede ser un fracaso. Apostad por leerla y también vosotras conseguiréis la sonrisa que se me quedó a mí al leerla.

