Título: Mucho ruido y pocas nueces
Autor: William Shakespeare
Tapa blanda, 208 páginas
Teatro
Alianza Editorial, 2012
1ª publicación: 1598
Argumento
Lanzada de nuevo a la popularidad por la versión cinematográfica que de la obra hiciera en 1993 el actor y director Kenneth Branagh, "Mucho ruido y pocas nueces", compuesta en 1598, fue ya en su día una de las comedias más celebradas de William Shakespeare (1574-1616). Situada en su mayor parte en un amable marco de jardines, aposentos y fiestas cortesanas, la obra gira principalmente en torno a dos fuertes personajes enfrentados, Benedicto de Padua y Beatriz, adversarios irreconciliables y ambos tan ingeniosos, mordaces y sarcásticos como desdeñosos del amor. A lomos de una trama animada por los equívocos, las traiciones y los imprevistos, los enemigos jurados acaban sin embargo, para su propia sorpresa, en aquel lugar a donde se prometieron nunca ir a parar y, lo que es más, en la compañía para ellos más insospechada.
Reseña
La única obra de teatro que había leído hasta ahora de Shakespeare era Romeo y Julieta, y aunque bonita, era bastante triste. Eso sí, de Mucho ruido y pocas nueces había visto la adaptación a película que salió en 1993 con un reparto estelar como eran Emma Thompson, Keanu Reeves y Kenneth Brannagh, entre otros, por lo que contaba con cierta ventaja y sabía lo que me iba a encontrar en la historia. De hecho, la película me había enamorado al haber un enemies to lovers en toda regla y así ha sido también con la obra de teatro, pero... porque lo hay, todo ha ocurrido demasiado deprisa. Casi como un instalove.
Hay pocos personajes y es de agradecer al ser una obra tan corta, permitiendo centrarnos en la historia. Mis favoritos sin duda son Beatriz y Benedicto, los protagonistas, por el buen humor con que se toman todo y porque terminan tragándose sus propias palabras.
Algunos de los temas que trata la obra son el amor verdadero, el desdén, la honra o el valor de las cosas una vez perdidas.
Sin duda, es una de las obras por antonomasia de la cual han bebido muchas otras. Un clásico que merece la pena disfrutar.
