LO QUE VI Y POR QUE MENTI
JUDY BLUNDELL
EDITORIAL MOLINO
317 PÁGINAS
A R G U M E N T O
“Yo también había visto cosas. De hecho, lo había visto todo: la manera como él se quitaba el sombrero, la manera como él le encendía el cigarrillo, la manera como ella se alejaba mientras su pañuelo ondeaba entre sus manos…”
JUDY BLUNDELL
EDITORIAL MOLINO
317 PÁGINAS
A R G U M E N T O
“Yo también había visto cosas. De hecho, lo había visto todo: la manera como él se quitaba el sombrero, la manera como él le encendía el cigarrillo, la manera como ella se alejaba mientras su pañuelo ondeaba entre sus manos…”
R E S E Ñ A
Y es que aunque una chica de diecisiete años, como Evelyn, o Evie para los amigos, haya vivido tantas cosas, nunca se pueden decir que estas sean suficientes o incluso las más duras por las que vaya a pasar. Evie ha vivido toda la vida sola con su madre, Beverly, juntas han logrado superar buenas y malas rachas como toda persona hasta que un día su madre conoció a Joe, ambos se enamoraron y decidieron casarse poco antes de que el tuviera que partir a la guerra. El miedo a que el no vuelva, el miedo a perder el trabajo y el tener que estar dando constantes explicaciones a su suegra son cosas con las que Beverly ha tenido que vivir hasta el regreso de su marido. Es entonces cuando Joe decide que es hora de que el y su familia hagan un largo viaje hasta Palm Beach, zona residencial de lujo donde viven una temporada. Es en esta parte donde la trama se pone más interesante. Se desvela como después de la guerra y en los propios EE.UU. el rechazo a los judíos sigue vigente. Vemos cómo la gente sin escrúpulos se hace de oro a costa del dinero robado a gente asesinada. Y vemos también la relación paralela de Evie, Beverly y Peter, un chico que aparece en la vida de ambas.
Tal vez me esté adelantando demasiado a la historia, tal vez no. Evie, como toda chica de su edad, ha soñado con tener un primer amor, y descubre durante su estancia en Palm Beach que se ha enamorado de Peter Coleridge, un acaudalado excombatiente compañero de su padre que casualmente también está pasando unos días en la misma ciudad que ellos. Peter parece corresponderla en todo momento, es afable, educado y sigue todos los cánones de la etiqueta. Pero quizás hay algo de lo que Evie no puede darse cuenta. Y es que no existe la perfección personificada. Tardará tiempo en darse cuenta y cuando lo haga aprenderá una lección que otros han tardado en aprender con sufrimiento y adversidades durante la guerra. Cuando quieres a alguien, harías lo que fuera por esa persona, incluso algo que no te gustaría. Pero Evie debe reflexionar si merece la pena hacerlo, si aún podrá seguir queriendo a sus padres después de haber descubierto la verdad sobre Peter. Al final, ella será jurado, juez y verdugo de su propia familia. Una lección sabia a aprender por todos.
Y es que aunque una chica de diecisiete años, como Evelyn, o Evie para los amigos, haya vivido tantas cosas, nunca se pueden decir que estas sean suficientes o incluso las más duras por las que vaya a pasar. Evie ha vivido toda la vida sola con su madre, Beverly, juntas han logrado superar buenas y malas rachas como toda persona hasta que un día su madre conoció a Joe, ambos se enamoraron y decidieron casarse poco antes de que el tuviera que partir a la guerra. El miedo a que el no vuelva, el miedo a perder el trabajo y el tener que estar dando constantes explicaciones a su suegra son cosas con las que Beverly ha tenido que vivir hasta el regreso de su marido. Es entonces cuando Joe decide que es hora de que el y su familia hagan un largo viaje hasta Palm Beach, zona residencial de lujo donde viven una temporada. Es en esta parte donde la trama se pone más interesante. Se desvela como después de la guerra y en los propios EE.UU. el rechazo a los judíos sigue vigente. Vemos cómo la gente sin escrúpulos se hace de oro a costa del dinero robado a gente asesinada. Y vemos también la relación paralela de Evie, Beverly y Peter, un chico que aparece en la vida de ambas.
Tal vez me esté adelantando demasiado a la historia, tal vez no. Evie, como toda chica de su edad, ha soñado con tener un primer amor, y descubre durante su estancia en Palm Beach que se ha enamorado de Peter Coleridge, un acaudalado excombatiente compañero de su padre que casualmente también está pasando unos días en la misma ciudad que ellos. Peter parece corresponderla en todo momento, es afable, educado y sigue todos los cánones de la etiqueta. Pero quizás hay algo de lo que Evie no puede darse cuenta. Y es que no existe la perfección personificada. Tardará tiempo en darse cuenta y cuando lo haga aprenderá una lección que otros han tardado en aprender con sufrimiento y adversidades durante la guerra. Cuando quieres a alguien, harías lo que fuera por esa persona, incluso algo que no te gustaría. Pero Evie debe reflexionar si merece la pena hacerlo, si aún podrá seguir queriendo a sus padres después de haber descubierto la verdad sobre Peter. Al final, ella será jurado, juez y verdugo de su propia familia. Una lección sabia a aprender por todos.
Le doy un 3 de 5 puesto que me ha gustado pero no lo considero mejor que otros, y podría haber sido mejor que el final predecible que tiene.

