lunes, 1 de noviembre de 2010

LA NOCHE DE HALLOWEEN

Espero que, disfrazados o no, hayáis tenido un Feliz Halloween y que no os hayan dado muchos sustos. Aquí os dejo con algo de historia que he descubierto hace unos días. ¡Buena lectura!


ORIGEN DE SUS TRADICIONES



La palabra Halloween es una derivación de la expresión inglesa All Hallows' Eve [cita requerida](Víspera de Todos los Santos). El día se asocia a menudo con los colores naranja y negro y está fuertemente ligado a símbolos como la Jack-o'-lantern. Las actividades típicas de Halloween son el famoso truco o trato y las fiestas de disfraces, además de las hogueras, la visita de casas encantadas, las bromas, la lectura historias de miedo y el visionado películas de terror.

Tiene origen en la festividad celta del Samhain y la festividad cristiana del Día de todos los santos. En gran parte, es una celebración secular aunque algunos consideran que posee un trasfondo religioso. Los inmigrantes irlandeses transmitieron versiones de la tradición a América del Norte durante la Gran hambruna irlandesa de 1840.

El ganado se llevaba a los establos para el invierno, pues según su creencia, ese último día los espíritus podían salir de sus tumbas y poseer los cuerpos de los vivos para resucitar, pedir comida y maldecirles si no cumplían sus peticiones.

Pero los pobladores celtas no podían quedarse sentados en sus hogares esperando la maligna llegada de estos visitantes indeseados. Claro que no. Muy por el contrario, se preparaban ensuciando sus casas y “decorándolas” con huesos, calaveras y otras cosas desagradables, de modo que los muertos pasaran de largo aterrados con esta inhóspita escenografía.

La calabaza, con una tétrica cara tallada, es una de los símbolos más típicos de la fiesta nocturna anglosajona. Cuenta la leyenda que haces muchísimos años un tacaño irlandés llamado Jack se encontró con el mismísimo diablo en una cantina en plana Noche de Brujas. Aunque había bebido muchísimo pudo engañar al demonio ofreciéndole su alma a cambio del último trago. El tonto malvado accedió, y se transformó en una moneda para pagarle al mesero, pero Jack rápidamente la tomó y la guardó en su monedero, donde tenía una cruz que impidió que Satanás volviera a su forma original.

Jack le dijo al diablo que no lo dejaría salir a menos que prometiera no reclamar su alma en al menos 10 años, y tuvo que acceder.

Una vez cumplido el plazo, Lucifer volvió a buscar al ingenioso irlandés, quien le pidió antes de irse al infierno una manzana. El diablo resignado trepó a un árbol, y antes que pudiera bajar, había sido engañado de nuevo. Esta vez Jack talló una cruz en la corteza y el ángel oscuro no pudo bajar. Entonces Jack le exigió prometer que jamás pediría su alma otra vez, y tuvo que aceptar.

Jack murió años más tarde, y como había sido estafador, vago y borracho, no lo recibieron en el cielo, pero cuando intentó entrar al infierno, el diablo tuvo que enviarlo de vuelta porque no podía tomar su alma.

No tenía adonde ir y tuvo que caminar por la oscuridad. El diablo le lanzó un carbón encendido del infierno para guiarse y Jack lo introdujo en un nabo que comía, condenado a vagar entre tinieblas eternamente.

Los pueblos celtas, como mandaba la tradición, ahuecaban nabos y ponían carbón en ellos para iluminar el camino de vuelta al mundo de los vivos a sus difuntos más queridos y les daban la bienvenida, a la vez que se protegían de los malos espíritus.


La famosa frase "truco o trato" viene de la persecución de los protestantes contra los católicos en la Inglaterra de los siglos XVI y XVII. Como consecuencia de ellas, el rey protestante James I y su Parlamento fueron víctimas de un intento de atentado, pero el plan fue truncado cuando Guy Fawkes uno de los conspiradores, posteriormente ejecutado, habló bajo la presión de los verdugos y traicionó a sus compañeros.

El hecho dio lugar a una fiesta de carácter burlesco, en que pandillas de luteranos que protegían su identidad bajo máscaras lúgubres, celebraban la fecha del descubrimiento de la traición visitando los hogares católicos y exigiendo a sus acobardados moradores cerveza y pasteles. La amenaza, se hizo popular muy pronto: “Trick or Treat”.



Tal vez hayas oído llamar a Halloween “Noche de Brujas”, pero ese no es precisamente su significado. Fue tomando este nombre, a raíz de una leyenda que dicta que las viejas hechiceras se reunían dos veces al año: el 30 de abril y el 31 de octubre. El mismísimo Satán era quien las convocaba y ellas acudían raudas y veloces montadas en sus escobas, tal como a menudo se les grafica. En estos aquelarres compartían hechizos y sabiduría negra.

A raíz de esta creencia, hoy la Noche de Halloween es reconocida por los satanistas, ocultistas y adoradores del diablo como víspera del año nuevo para la brujería.

También surge el temor de que si tienes la mala fortuna de que un gato negro se te cruce por delante durante la noche de Halloween, la mala suerte caerá inevitablemente sobre tu cabeza. Los celtas no les tenían mucha estima. De hecho les temían, porque pensaban que eran la forma felina en que algún poder demoniaco había transformado a alguna persona, o sea eran personas malditas.

Cuenta la leyenda, que la diosa Wicca se convirtió en gato negro para cometer incesto con su hermano Lucifer. Por esto se desarrolló la terrible creencia de que el cuerpo del gato negro es un disfraz que usan las brujas para pasearse tranquilamente por la ciudad y pasar desapercibidas.

Pero existe una solución… anótalo, nunca sabes si te puede servir, y es mejor prevenir que curar… debes dar 7 pasos hacia atrás y ¡te salvaste!

Esta costumbre no es muy conocida en nuestro país, pero la manzana simboliza la buena fortuna. La primera persona en morder una manzana sería la primera en casarse al año siguiente. Además la forma de pelar una manzana revelaría cuán larga será tu vida. Por escalofriante que suene si la cáscara de la manzana se corta muy pronto, significa que no vivirás demasiado.

Más macabra aún es la tradición escocesa. Se ponen manzanas en las puertas, y quienes las toquen durante Halloween están destinados a morir al año siguiente.

HALLOWEEN EN DIFERENTES PAÍSES


Como sucede con casi todas las festividades, cada país tiene su tradición a la hora de celebrarlas. Por ejemplo, en Austria algunas personas dejan pan, agua y una lámpara encendida sobre la mesa durante la noche previa a Halloween. Esta tradición surge con el objetivo de darles una cálida bienvenida a la tierra a las almas muertas. Es que para los austríacos la Noche de Brujas se vive como una experiencia repleta de energías cósmicas.

Bélgica. La tradición de Halloween en este país es encender velas en homenaje a los seres queridos que han fallecido.

Canadá. Aquí casi todos los hogares se decoran con calabazas, fantasmas y mosntruos.

China. La fiesta de Halloween se conoce como Teng Chieh. Durante esta jornada, los chinos colocan agua y alimentos sobre fotografías de familiares que han muerto. También muchos salen a la calle e iluminan la noche con linternas para iluminar el camino de los espíritus que regresan a la tierra.

Francia. A diferencia de otras naciones, la celebración de Halloween se hizo conocida a mediados de la década del 90. Para los franceses, la Noche de Brujas es un día de vacaciones más.

Inglaterra. También aquí se han utilizado las linternas en la noche para alumbrar el trayecto de los espíritus. Otra curiosa tradición era arrojar objetos como piedras, verduras y frutos secos en una hoguera para ahuyentar a los espíritus: si la piedra arrojada a las llamas, ya había desaparecido a la mañana siguiente, significaba que la persona que la arrojó no iba a sobrevivir un año más. De todos modos, los ingleses dejaron estas celebraciones de Halloween con la difusión de la Reforma Protestante de Lutero.

Japón. Los japoneses encienden velas y lámparas, y también encienden fuego cada noche para rendir homenaje a sus antepasados fallecidos. Este ritual es vivido como un lugar de encuentro entre quienes todavía siguen en la tierra y quienes han partido.

México, España y América Latina. Si bien se han adquirido las costumbres norteamericanas de decorar con personajes monstruosos, brujas, calaveras y calabazas, sobre todo en los niños, la noche de Halloween es la antesala para el 2 de noviembre, que es el Día de los Difuntos o Día de todos los santos. Todas las familias recuerdan a sus seres queridos que ya no están.


(Esta información fue extraída de diferentes webs)


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